martes, 5 de febrero de 2008

Измайловский - Mercado Izmailovsky


Aunque es un poco tarde y me tendría que ir a dormir, os voy a hablar de la visita que le hice ayer a este mercado, también llamado Vernissage, ya que bien vale la pena conocerlo.

Web del mercado y Mapa satélite

Aprovechando que estaba enfrente mismo del hotel, y que ayer tenía que dejar la habitación, guardé las maletas en consigna y me dejé embrujar por los encantos de este mercado.

El mercado moscovita Izmailovsky Park es un auténtico museo de la historia y cultura de la Rusia imperial y la era soviética. Sus clientes no son sólo turistas sino rusos.

“Cuanto más nos alejamos de la caída de la Unión Soviética, más interés hay por esa época”, dice Genia, de USSR Posters. Muchos de sus clientes nacieron tras la caída de la Unión Soviética. Según Genia, algunos compran pósters porque les parecen kitsch y divertidos, especialmente los que hacen una llamada a la abstinencia, una idea extraña en el Moscú de hoy.

Sin embargo, para Slava, otro vendedor de pósters, las razones de este recién descubierto interés son más siniestras: “La propaganda política sobre la etapa soviética que han creado últimamente nuestros líderes ha generado un nuevo interés. Los vendemos a personas mayores que sienten nostalgia por su infancia o creen que aquellos años fueron una época dorada, pero también a jóvenes que les gusta creer en la idea de que nuestro país es el más poderoso del mundo”. Para otros, como Katia, que trabaja en moda, es sólo una cuestión profesional: “Busco pósters de textiles para ver cómo se representaban en aquella época”

texto: Piers Gladstone (fuente)

(Como verás, Ricardo, esto responde un poco a tu pregunta tonta... aunque tengo que indagar más en ello).


Me llamó la atención que todos los puestos eran de madera, todo bastante cuidado (teniendo en cuenta que estamos en Rusia), y prácticamente todo artesanía y cosas tradicionales rusas, aunque también había un mercadillo de segunda mano y antigüedades (como disfrutaría Anibal aquí). Se podían encontrar cosas bien variopintas: muñecas rusas tradicionales, muñecas rusas con forma de Winnie the Pooh, o con la cara de Ronaldinho, o con la cara de Bush, de Mr. Bean, .... también un casco de aviador ruso original de la 2ª guerra mundial, un traje de protección ante una guerra química, cuadros, trajes tradicionales, instrumentos musicales, comida, películas en DVD en inglés y ruso con subtítulos en español (sí sí, doy fe, he comprado dos y es verdad. Además con calidad óptima, nada que ver con el top manta español)... etc


Nota para las mujeres: sí ya sé que os encanta el muñeco de "winnie the pooh"!! (ya hay dos que me lo han asegurado). Así que se admiten peticiones, sobre todo ahora, que a finales de febrero vuelvo a Valencia por unos días y podré ir ligero de equipaje... o eso espero!

Al final estuve más de 2 horas por ahí, y no acabé de verlo todo. Fue bastante agradable. Eso sí, tengo que aprender a regatear... mecachis... sí es que no nos entrenan desde pequeños! Y esto no solo sirve en los mercados, sino también en el ambiente laboral (bien que mi sueldo sería diferente).

Algo que me llamó especialmente la atención, fue la afición de los rusos por jugar al ajedrez o a las damas. Había bastantes, en las paradas, absortos... y si aparecía algún potencial cliente, les atendían y luego la partida continuaba como si tal.


Otro aspecto interesante era el tema de la seguridad... el mercado era un recinto cerrado con varios niveles, en el que, para acceder, había que pagar 10 rublos (unos 30 cents), con guardas de seguridad paseándose por el interior. En principio fuí con precaución y cautela, hasta el punto de no querer ni sacar la cámara de fotos para no llamar la atención. Pero luego fuí viendo que no había problema, había incluso turistas rusos que hacían fotos. Así que gracias a eso tenéis estas instantáneas.

La entrada de 10 rublos daba derecho también a entrar a una especie de mini-poblado fortaleza, que según me ha parecido leer por ahí era propiedad de los zares en su época. De hecho ahí es donde se crió el Zar Alexei Mikhailovitch. Dentro del recinto podemos admirar una reconstrucción del palacio de madera que ordenó construir el zar allá por 1667, junto con un lago, invernaderos, fuentes y el primer zoo de la historia de Rusia. También se puede admirar la que parece ser la iglesia de madera más alta de Rusia:


Ah! Por cierto, como podéis ver en el mapa satélite aparece el citado lago... y yo no lo veía mientras me paseaba... hasta que me dí cuenta de que lo que parecía una llanura era, de hecho, el lecho de un lago... aquí tenéis las imágenes:



2 comentarios:

José dijo...

superchulo nano, me ha parecido muy curioso lo del mercado, espero que te lo estes pasando muy bien, un abrazo, pacha

Raúl dijo...

Jopé Nestor, que entrada más interesante.

Gracias por la historia y el pedazo de culturilla que nos has hecho llegar. Menos mal que me he conectado para leerte, que si no se escapan entradas por leer, menudo ritmo. Un saludo.